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El Turismo Cultural

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  • Visitas obligadas en Seúl 6 (Festival Internacional de Dibujos Animados y Animación de Seúl, SICAF)

  • SMG 1591

    El hallyu, conocido también como la “ola coreana”, sigue teniendo un efecto dominó al propagarse el fenómeno por el mundo. Las series de televisión coreanas (K-dramas), muchas de las cuales forman la base del hallyu, son inmensamente populares a nivel internacional. De estas series, hay una llamada Misaeng que tratan preocupaciones, gozos y pesares de los trabajadores de cuello blanco. Tras el estreno de esta serie, la telenovela tocó la fibra sensible de la gente de diferentes idiomas y nacionalidades, convirtiéndose en un éxito impresionante.

    Sin embargo, lo que no saben muchas personas es que la serie es originalmente un cómic. Este cómic de formato digital era muy popular entre los adolescentes y jóvenes de entre 20 y 30 años, y llegó a ser una producción televisiva logrando exportarse a otros países extranjeros.

    Corea tiene una larga y orgullosa historia de tiras cómicas y dibujos animados, siendo el tercer país en términos de ingresos por la venta de cómics en los años 70 y 80. En el pasado, la industria de animación coreana estaba basada en los trabajos subcontratados, sobre todo debido a los bajos costos laborales de Corea. Sin embargo, hoy en día, la industria nacional de animación se caracteriza por obras muy elaboradas de arte basadas en tecnología, y storyline y personajes propiamente desarrollados. Estos dibujos animados han tenido éxito no solo en Corea sino también en el extranjero, siendo uno de los mayores logros “Pororo, el Pequeño Pingüino”, calificado como la “versión coreana de Mickey Mouse”, siendo muy popular entre los niños coreanos desde hace mucho tiempo. Este pequeño pingüino gordito es tan aclamado que es apodado “ppotongnyeong (presidente Pororo de los niños)”. Aparte de Pororo, la industria de animación de Corea ha tenido un buen número de dibujos animados exitosos, tales como “Robocar Poli”, “Tayo, el Pequeño Autobús”, “Larva”, “Tabot”, incluyendo el dibujo animado popular más reciente, “Turning Mecard”.

    Para celebrar la cultura de animación única de Corea, el Festival de Dibujos Animados y Animación de Seúl (SICAF, en sus siglas en inglés) se organiza cada año en el mes de mayo en un plazo de 6 días.

    Cada uno que tiene que ver con la industria de animación –desde dibujantes, empresas dedicadas a la publicación de comics hasta estudios de animación, animadores y profesores de animación de nivel universitario- puede encontrarse en el SICAF, un festival que ha ganado la reputación como el festival de animación más grande a nivel naional.

    El evento está compuesto por un festival de cine animado, una exhibición de dibujos animados y animación, y otras funciones y conferencias. Sobre todo, el festival de cine animado de SICAF es uno de los 5 festivales de dibujos animados y cine de animación más grandes del mundo, y más de 1.000 películas de todo el mundo se presentan cada año. El SICAF, establecida en 1995 celebró su 19º aniversario en 2015, y hasta la fecha el festival ha sido visitado por más de 300 mil personas anuales en los últimos 2 años. De esta manera, el festival sigue ganando una gran popularidad.

    El SICAF tiene lugar en la Plaza Seúl, el centro del distrito administrativo municipal, y en el barrio de Myeong-dong, el corazón de la cultura turística de la capital, cuyos principales espacios escénicos, stands, y escenarios de eventos se sitúan en el espacioso campo de césped de la Plaza Seúl. Durante el período que dura el festival, la plaza alberga una amplia variedad de eventos. Los aspectos más destacados del festival incluyen entrevistas con los famosos dibujantes de tiras cómicas que tiene lugar en el principal escenario, eventos de autógrafos y subastas de artículos de dibujantes, y espectáculo de dibujo en vivo.

    Una de las mayores atracciones del SICAF para los verdaderos aficionados de animación es ver los dibujos animados de reconocimiento internacional en un solo lugar. Sobre todo, dichas obras elaboradas en diferentes países abordan temas comunes, pero al mismo tiempo traen consigo su propia cultura, ideología y filosofía, de las que todo el mundo puede disfrutar.

    La animación coreana propone a los espectadores y críticos romper con las autolimitaciones del pensamiento, ofreciendo una experiencia diferente de la animación estadounidense o la japonesa. Visitar el SICAF es una preciosa oportunidad de echar un vistazo a las mentes más creativas y a las diversas técnicas de la producción de animación coreana.