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Noticias del Alcalde

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  • Informe sobre COVID-19 para la ciudadanía de Seúl – ¡Una nueva crisis!

  • SMG 125

    – Objetividad ante la situación actual y preparación para la 2ª ola –

    (Lunes 22/06/2020 a las 11:00 am)

    <Estado actual del COVID-19 en Seúl>
    Empezaré explicando el estado actual de Seúl en cuanto al COVID-19.

    A partir del 22 de junio a las 10:00, el número de nuevos pacientes confirmados en Seúl es de ocho, detectados principalmente en Richway, una empresa de ventas a domicilio, y unas instalaciones geriátricas en Dobong-gu. Además, el viernes pasado se confirmaron casos en otra empresa de ventas a domicilio, Daezayon Korea, y se movilizó de inmediato al equipo de respuesta rápida. Ahí, se confirmó a un total de siete personas, de las que tres son residentes de Seúl. En relación con esto, de la totalidad de 131 personas sometidas a pruebas, y ahora en aislamiento voluntario, no se ha confirmado ningún otro contagio.
    A pesar de que durante las últimas dos semanas el número de pacientes había venido a la baja, con unos veinte casos diarios, no podemos confiarnos, debido a los continuos cúmulos esporádicos de infecciones a baja escala.

    Hasta ahora, el Gobierno Metropolitano de Seúl ha estado haciendo todo lo posible por proteger los hospitales y otras instalaciones geriátricas, en vista del creciente número de pacientes de edad avanzada. Aun así, el pasado mes, el número de casos confirmados de personas de 60 años o más aumentó más de 10 veces y, como resultado, la proporción de pacientes en condiciones de gravedad se incrementó, al igual que el número de muertes, al que se sumaron dos. También cabe mencionar que la proporción de pacientes cuyos pasos no han podido rastrearse subió un 10%.

    En especial, desde el pasado día 2, la empresa Richway de ventas a domicilio ha visto un aumento continuo en las cifras de pacientes confirmados de edad avanzada. Hasta la fecha, el número de pacientes confirmados ha subido significativamente a 196 (111 en Seúl). La detonación de infecciones en Richway se están extendiendo a refugios para inmigrantes, centros de llamadas, empresas inmobiliarias, iglesias, institutos de idiomas, etc. y ahora está yendo más allá del área metropolitana.

    La verdad es que hoy yo no estoy aquí solo para hacer un informe rutinario del coronavirus. Me pesa el corazón, pero vengo a informar a los ciudadanos de la grave situación que atravesamos.

    Durante los últimos 5 meses, hemos luchado con todo contra el COVID-19. Una lucha que dio inicio a mediados del invierno y que, sin darnos cuenta, se alargó hasta la primavera e incluso al verano. También es verdad que parecía que había esperanza al alcance de nuestras manos al final de este largo y oscuro túnel. Pero la realidad actual en Seúl es distinta. A mí también me causa frustración no poder darles un mensaje más esperanzador.
    Lo lamento, pero decidí que la mejor forma de superar esta difícil batalla era compartiendo con los ciudadanos la situación actual de manera objetiva y realista, para encontrar juntos lo que deberemos hacer a futuro.
    Estamos ante una nueva crisis.

    Aún no hemos llegado al final del largo túnel. Por el contrario, empiezan a sentirse las malas señales de una segunda ola y una batalla a largo plazo en Seúl y el área metropolitana. Luego del brote originado en un club nocturno de Itaewon y de la propagación resultante en sitios como centros de distribución, empresas de venta a domicilio y pequeñas reuniones religiosas, ha habido ene casos de transmisiones, las cuales siguen en aumento junto con el número de “portadores silenciosos”. Las chispas del área metropolitana se han esparcido hasta el área de Daejeon, en donde han causado brotes grupales.
    Si el virus se infiltra en Seúl, se infiltrará en todo el país. Si rompe la barrera del área metropolitana, todo el esfuerzo habrá sido en vano. Habiendo reconocido la seriedad de la situación y manteniéndose alerta en caso de que se trate de una crisis de mayores dimensiones acercándose de prisa, el gobierno de la ciudad ha consultado con expertos en busca de la mejor manera de contener o minimizar una segunda ola de infecciones.

    Como resultado de un examen de la situación a fondo, el Gobierno Metropolitano de Seúl informa que en adelante, si el promedio diario de nuevos casos confirmados en la ciudad supera los 30 durante tres días, o si la tasa de hospitalización alcanza el 70%, volviéndose una carga para el sistema de salud, no habrá más remedio que volver al distanciamiento social de la fase anterior.

    <Factores de riesgo detectados en Seúl y posibilidad de una 2ª ola>
    Dada la explosiva infectividad del COVID-19, una segunda ola de contagios podría desencadenarse en cualquier momento si no rompemos el ciclo de infecciones colectivas cuanto antes. Inicialmente, los expertos epidemiólogos predijeron que esto sucedería en el otoño, pero la tendencia actual indica que podría adelantarse a julio.
    De hecho, los resultados de las predicciones de la curva aplicando un modelo de propagación basado en los recientes datos del país son impactantes. Según las investigaciones de expertos en enfermedades infecciosas, el ritmo básico de reproducción (R₀) de la infección —que se refiere a la infectividad de una persona— promediaba 0,58 a nivel nacional antes de la infección del club de Itaewon. Tal cifra indica que se necesitarían dos portadores para producir un nuevo contagio, sin embargo, del 30 de abril al 11 de junio el valor promedio de R₀ aumentó de golpe hasta 1,79. Aunque el valor de R₀ ha flaqueado un poco, si este estuviera en el nivel de hace 10 días, se predice que el número de pacientes confirmados llegaría a los 800 después de un mes. De ser así, podría decirse que la segunda ola llegará en un mes.
    Además, la condición actual del uso del transporte público y los resultados del análisis de datos de la población de Seúl, incluida la población flotante, nos han abierto los ojos. Cuando la propagación del virus estaba en su momento más crítico y se puso en marcha la campaña de “Paremos un Momento”, los ciudadanos se abstuvieron de usar el transporte público, como lo muestra la disminución récord del 37,5% en el número de usuarios de metro y autobús a las horas pico en comparación en el mismo período del año anterior.
    Sin embargo, en junio, el número de personas que utilizan el transporte público va en aumento, con solo un 18% de disminución con respecto al año pasado. Si se mantiene está tendencia, se espera regresar al nivel normal en julio.
    Además, un análisis de la población real de Seúl (residentes y población flotante), realizado por el Ayuntamiento y KT con base en datos públicos y de telecomunicación, indica que la población real en las principales zonas como Jongno, Yeoksam-dong, Yeouido y Samseong-dong se mantuvo a un 78,1% del normal durante el período de “distanciamiento social”, mientras que esta figura aumento a un 85,4% durante la “normalidad distanciada”.
    Esto es el resultado de la pérdida gradual de la fuerza de voluntad de la gente para ceñirse al distanciamiento social luego de una acumulación de cansancio, ganas de socializar y dificultades económicas, además del aumento en las actividades al aire libre por el cambio de estación. También es cierto que el paulatino regreso a clases de los estudiantes ha debilitado la normalidad distanciada.
    El problema es que Seúl y el área metropolitana, que albergan a la mitad de la población coreana, tienen una alta densidad poblacional. Siendo así, en el área existen muchos lugares de alto riesgo por tener las condiciones favoritas del coronavirus: aglomeración, proximidad los espacios cerrados.
    Lo que es aún más preocupante es que si llega una segunda ola de la pandemia, nuestra capacidad de respuesta médica podría verse abrumada. En particular, la fatiga acumulada del personal de cuarentena médica, que ha estado operando desde finales de enero, se encuentra en niveles riesgosos. Si, por ejemplo, un brote de influenza ocurriera en otoño o invierno, coincidiendo con la pandemia, no se podría descartar el colapso del sistema de salud actual en el peor de los casos.
    Hemos visto como incluso en las metrópolis más avanzadas, como Nueva York, el sistema de salud no puede seguirle el paso a la curva de infecciones, debido a una falta de personal y espacio, conduciendo a la tragedia de pacientes enfermos de gravedad que han fallecido en sus propias casas. En ningún lugar está escrito que tragedias como esa no puedan ocurrir el área de la capital de Corea, donde se concentran cerca de 25 millones de personas. Si esto llega a pasar, será diferente al estallido de contagios de Daegu, en Gyeongsangbuk-do. Como el sistema de salud ya está concentrado en la capital, su colapso causaría estragos en todo el país.
    Por si fuera poco, la influenza podría volverse otro factor de riesgo, pues, a pesar de tener una mortalidad relativamente menor al COVID-19, que afecta principalmente a adultos mayores y personas con enfermedades subyacentes, el índice de fatalidades de la influenza es más alto entre jóvenes y recién nacidos. Considerando las similitudes en términos de síntomas e infectividad, estimada en mil millones de personas al año, es necesario una prepararnos a fondo desde ahora.
    Otro signo de malas noticias es la situación en todo el mundo.
    Desde que se levantaron las restricciones a la movilidad en el mundo, los nuevos casos confirmados de COVID-19 están de nuevo en aumento. El pasado día 19, se confirmaron de golpe 180.000 nuevos casos en el mundo, rompiendo un nuevo récord.
    En Estados Unidos se superó una vez más la cifra de 30.000 personas confirmadas en un día, mientras que Brasil y la India tienen el mayor número de infecciones confirmadas de la historia. En América Latina, la cantidad de pacientes confirmados se duplicó de uno a dos millones en tan solo 20 días. De igual forma, hay 30 países con más de 1.000 nuevos casos confirmados al día. Incluso en Nueva Zelanda, donde el coronavirus había sido declarado erradicado el 8 de junio, aparecieron nueve contagios más. La realidad es que, dada la ausencia de una cura o una vacuna, por ahora ningún país puede esperar ponerle fin al virus por completo.
    Esta es una advertencia de que los brotes procedentes del extranjero pueden repetirse en cualquier momento. Debemos tomarnos con seriedad esta grave y dura situación.

    <Preparaciones de Seúl para la segunda ola>
    Ahora, les hablaré sobre el plan de Seúl en preparación para la segunda ola de la pandemia.
    Antes que nada, se fortalecerá el sistema de las “3T” (en inglés: Test-Trace-Treat) que estaba en funcionamiento desde la fase inicial y que consta de ① Examen y confirmación → ② Seguimiento e investigación epidemiológica → ③ Tratamiento y aislamiento.
    Primero, se reforzará el sistema de inspección a través de extensas pruebas preventivas. El Gobierno Metropolitano de Seúl ya había sido la primera municipalidad del país en implementar los “exámenes preventivos” a gran escala para detectar y detener anticipadamente a los portadores silenciosos. Hasta ahora, la ciudad ha completado los exámenes preventivos de 6.597 residentes de dormitorios escolares, incluidos estudiantes y miembros de la plantilla, así como los de 436 instructores de inglés en jardines de niños.
    Asimismo, por primera vez en el país, Seúl ofreció exámenes preventivos para 1.000 personas del público en general, recibiendo tan buena respuesta que estas se agotaron en un solo día. La primera ronda de pruebas comenzó el día 15 y abarcó a un total de 424 personas, todas las cuales, por fortuna, obtuvieron resultados negativos. La segunda ronda relejará el gran interés de los ciudadanos y se llevará a cabo prestando especial atención para evitar los puntos ciegos, enfocándose en personas de alto riesgo, como los residentes de hogares geriátricos, las personas sin hogar o que viven en áreas de bajos recursos y los extranjeros indocumentados.
    En segundo lugar, se robustecerán las capacidades de organización y gestión del seguimiento para una mejor investigación y respuesta ante enfermedades infecciosas. En julio, formaremos un equipo de gestión epidémica y estableceremos un laboratorio epidemiológico y un centro de investigación de enfermedades infecciosas.
    Por otra parte, se está dando una situación en la que la velocidad a la que se propagan las infecciones grupales a pequeña escala en todas las áreas de la metrópolis ha rebasado la velocidad a la que se les puede dar seguimiento. Por este motivo, el Gobierno Metropolitano de Seúl planea aumentar significativamente la fuerza laboral del personal epidemiológico y fortalecer las capacidades de gestión de seguimiento, con la misión de la rastrear el tráfico de las personas infectadas de manera rápida y especializada.
    Tercero, se preparará un sistema de respuesta por fases para prevenir vacíos médicos ocasionados por infecciones masivas.
    Particularmente, conforme aumentan los pacientes de edad avanzada, seguiremos haciendo todo lo posible para que haya espacios de tratamiento para los casos críticos. Para esto, estableceremos un sistema de atención para pacientes graves en conjunto con la Sociedad Coreana del Cuidado Médico Crítico (KSCCM) y el Equipo de Asistencia Médica Urgente de Seúl. Del mismo modo, para estar listos en caso de infecciones regionales extendidas en el área metropolitana, estamos preparando un plan conjunto de cooperación y apoyo mutuo para el abastecimiento de espacios de tratamiento entre Seúl, Gyeonggi-do, Incheon y el gobierno central.
    A la par de estos esfuerzos, Seúl está ampliando los centros comunitarios de tratamiento y las instalaciones de autoaislamiento para los pacientes asintomáticos y con casos leves.

    <El distanciamiento social – una acción ciudadana responsable>
    Hoy he hablado sobre las condiciones que nos llevarían al regreso al distanciamiento social. Todavía estamos en la llamada “normalidad distanciada”, sin embargo, quisiera pedirles a los ciudadanos que desde ahora actúen con la conciencia y voluntad propia requerida para ajustarse al distanciamiento social. En la ausencia de una cura o vacuna, nuestra mejor arma contra este virus fiero y escurridizo es la distancia social.
    Por lo tanto, necesitamos que la ciudadanía vuelva a tomar las riendas e incluya el distanciamiento en la vida cotidiana. En particular, el uso de cubrebocas es un aspecto esencial y obligatorio de la prevención en la vida diaria. También instamos a la gente a que evite la aglomeración, la proximidad y los espacios cerrados y se abstenga activamente de acudir a instalaciones deportivas bajo techo, reuniones y cenas, diversos eventos y competiciones y pequeñas reuniones religiosas.
    Pese a todo, sería difícil ver un gran efecto si únicamente Seúl regresa al “distanciamiento social estricto”. Estaremos en estrecha colaboración con el gobierno central, así como con Gyeonggi-do y la ciudad de Incheon para controlar la situación. El regreso a clases también es una parte importante, por lo que discutiremos de cerca con el Ministerio de Educación y la Oficina de Educación de Seúl.

    <Conclusión>
    La estrategia de prevención de Seúl es reforzar el proceso de examen, seguimiento y tratamiento, así como detener la aglomeración, la proximidad y los espacios cerrados. Y el éxito o fracaso dependerá de la participación de los ciudadanos. Vuelvo a decirlo: Si la situación empeora, así sea un poco más que ahora, la ciudad de Seúl implementará preventivamente un distanciamiento social pleno.
    A pesar de que la campaña de “Paremos un Momento” fue impulsada en marzo con la esperanza de frenar el COVID-19, parece ser que el virus es más fuerte y persistente de lo esperado. Si bajamos la guardia por un instante, podríamos pasar de un “Paremos un Momento” a un “Paremos un Largo Rato” que sería peor de lo que hemos vivido hasta ahora. Sobre todo, ¿acaso no deberíamos mantener hasta el final esa buena reputación que nos hemos ganado en el mundo con la prevención al estilo “K-quarantine”? ¿De qué jugar bien en la primera mitad solo para permitir que nos goleen en la segunda?
    Solicitando encarecidamente a los ciudadanos que estén conscientes de la gravedad de la situación actual y mantengan su fortaleza como agentes preventivos. Como siempre, Seúl seguirá encabezando la batalla contra el COVID-19. La mejor vacuna para Seúl siempre han sido sus ciudadanos.
    Gracias.