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El Turismo Cultural

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  • Bukchon e Insa-dong, donde todavía vive y respira la belleza tradicional coreana

  • SMG 1911

    Lo más coreano es también lo más global.

    Pese a la rápida modernización y globalización, los extranjeros gustan visitar lugares que guardan la belleza, la elegancia y el encanto único de Corea. Los extranjeros que llegan al país encuentran la atracción coreana en sitios como Bukchon e Insa-dong.

    Estos dos sitios son los destinos turísticos más concurridos y populares.

    Pero, ¿por qué a los extranjeros les encantan tanto visitar estos lugares tradicionales coreanos?

    La Aldea de Hanok de Bukchon

    #La Aldea de Hanok de Bukchon preserva el espíritu del pueblo coreano

    En 1906, los yangban (aristócratas o nobles) y funcionarios públicos representaban el 43,6% de la población del barrio de Bukchon. Todo el vecindario era ocupado por la clase social alta debido a su ubicación al este del palacio real.

    Bukchon retuvo su estatus digno incluso en el período de la Ilustración y el dominio colonial japonés, y muchos reformistas y luchadores independentistas vivieron en este barrio.

    Los reformistas era un grupo político que impulsaba la reforma social y la aceptación de la cultura e ideas avanzadas del Occidente a finales de 1800.

    El barrio de Bukchon está ubicado entre el Palacio Gyeongbokgung, el Palacio Changdeokgung y el Santuario Jongmyo, siendo la principal zona residencial tradicional de Corea, donde se encuentran numerosos hanok (casa tradicional coreana). Debido al gran número de emblemas históricos, bienes culturales y materiales folclóricos, el barrio fue denominado como el “museo callejero de Seúl”.

    El nombre de “Bukchon” tiene su origen en el hecho de que el barrio está situado al norte del Arroyo Cheonggyechon y el área de Jong-ro (como “buk” significa “norte” en coreano).

    En el pasado, el barrio de Bukchon era no solo un barrio situado en el centro de Seúl, sino también un sitio ideal en términos de principios de fengshui (sistema filosófico basado en la ocupación consciente y armónica del espacio). Al norte del vecindario, el valle se profundizaba, mientras que al sur, la empinada cuesta se extendía convirtiéndose en una pendiente suave hasta llegar al Arroyo Cheonggyechon, lo cual era una ubicación favorita de los coreanos de ese tiempo. Por eso, en el pasado, las familias poderosas y los funcionarios gubernamentales se asentaron en esta vecindad.

    La Aldea de Hanok de Bukchon

    Los callejones, que cruzan todo el vecindario como vasos sanguíneos de un cuerpo, guardan su propia historia.

    Una atracción que los visitantes no deben dejar de pasar en Bukchon son los talleres de “Gyeonggongjang”, donde los maestros artesanos crean nudos tradicionales, bordados e instrumentos musicales que guarda el espíritu del pueblo coreano, y los cocineros preparan platos de la cocina de la corte real coreana. Estos talleres están abiertos al público, de manera que la gente puede seguir personalmente el proceso de creación artesanal.

    Para obtener más información sobre el barrio de Bukchon, los visitantes pueden ir al Centro Cultural de Bukchon. El lugar que conserva intactamente la arquitectura en un hanok, cuenta con una cantidad significativa de información y materiales que dan a conocer la historia y el valor de Bukchon.

    Hay tantas cosas que ver en Bukchon, que se necesita un día entero para ver todo lo que ofrece. Aparte de los 5 sitios históricos, 4 patrimonios folclóricos de Seúl, 3 patrimonios culturales tangibles y 1 patrimonio material cultural, también se puede visitar la calle Gyedong-gil, el pozo Seokjeong Boreum, el sitio de Gwanghyewon, el primer hospital moderno coreano, y el Jungangtang, el primer baño público coreano. Es recomendable los domicilios número 11, 31 y 33 del barrio de Gahoe-dong para dar un buen vistazo a las casas tradicionales.

    La Calle de Insa-dong, Ssamji-gil

    #La Calle de Insa-dong, el primer lugar que la gente piensa al oír “Corea del Sur”

    Cuando la clase alta (yangban) empezó a entrar en declive en el período de la modernización de la Dinastía Joseon a finales del siglo XIX, los élites llevaron sus obras de arte y objetos antiguos a una pequeña aldea ubicada junto al riachuelo que fluía del barrio de Samcheong-dong al Arroyo Cheonggyecheon, de manera tal que ellos pudieran vender sus posesiones antiguas y artísticas, que básicamente fueron vendidos a los japoneses. Esa pequeña aldea es el barrio de Insa-dong de hoy.

    Tal como indica su apodo de “calle de la cultura tradicional”, los visitantes encuentran una amplia gama de artículos tradicionales coreanos en el barrio, desde abanicos, pipas para tabaco y estatuas de Buda hasta obras de caligrafía y pinturas coreanas. En el área, no hay nada que se pueda comprar. Asimismo, existe numerosos de restaurantes, cafeterías y bares tradicionales de estilo coreano, incluyendo establecimientos de comidas donde se venden tteok (pastel de arroz) y bindae-tteok (panqueque coreano), makgeolli (vino blanco de arroz) y otros postres.

    El primer lugar que la mayoría de la gente piensa de inmediato al oír “Corea del Sur” es la calle de Insa-dong, uno de los destinos turísticos más populares del país que ofrece a los visitantes la experiencia de disfrutar de la artesanía coreana, el té tradicional y platos budistas.

    La calle de Insa-dong

    La calle de Insa-dong se refiere al camino con una longitud de 700 metros, desde el número 63 del barrio de Insa-dong hasta el 136 del barrio de Gwanghun-dong.

    En el pasado, el área era un distrito de servicios públicos y una zona residencial a la vez. Durante la Dinastía Joseon, el barrio de Insa-dong albergaba “Chunghunbu”, una institución gubernamental que investigaba los logros alcanzados por los funcionarios, y “Imun”, una oficina encargada de vigilar la corrupción y los actos inapropiados

    No obstante, la oficina gubernamental que dio mayor influencia en la identidad de Insa-dong fue “Dohwawon”, donde los pintores contratados por el gobierno recibían capacitación y rendían exámenes públicos. Debido a la presencia de Dohwawon, empezó a llenar el barrio los comercios de antigüedades, galerías y tiendas de paspartú.

    El Gobierno Metropolitano de Seúl designó el barrio de Insa-dong como la “calle de la cultura tradicional” en 1998 y como el primer “distrito cultural” en 2002 a fin de preservar, promover y desarrollar las particularidades del barrio. La calle de Insa-dong es concurrida por visitantes, de los cuales más de la mitad son foráneos. Sobre todo, los fines de semana personas de diferentes razas y nacionalidades inundan la calle, permitiendo escuchar conversaciones en varios diferentes idiomas.

    En la calle de Insa-dong, hay un espacio único de exhibición llamado “Ssamji-gil”, un centro comercial especializado en artesanía abierto en 2004 que albergan más de 50 comercios de artesanía, una exhibición permanente y un tienda de bienes culturales intangibles. Es recomendable visitar el Centro de Información Turística los visitantes que quieran conocer más sobre Insa-dong. En el centro, los guías que hablan fluidamente el inglés, chino y japonés para dar información turística a los foráneos. La calle de Insa-dong es designada como avenida peatonal los fines de semana, prohibiendo el acceso de vehículos, para que los visitantes puedan pasear de manera libre y segura.